Programas para ponérselo difícil a los Gobiernos que tratan de espiar a sus ciudadanos
Las redes privadas virtuales o VPN ("virtual private networks" en inglés) funcionan como un túnel dentro de la propia Red por el cual es posible circular con total anonimato. Esto implica poder visitar todo tipo de páginas, intercambiar correos, realizar compras en comercios 'on line' o acceder a servicios de sitios extranjeros que en un principio tendríamos prohibidos, ya sea por intereses comerciales o bien por motivos políticos. Un ejemplo del primer caso sería contratar el servicio Netflix de películas en streaming, sólo disponible para usuarios residentes en Estados Unidos y Canadá. En el segundo, cabrían los disidentes de países como China o Irán, pero también todo aquel que no quiera ser sometido al espionaje del sistema PRISM estadounidense, o al hipotético de su propio gobierno. Desde Consumer exponen cinco servicios que pueden evitar que nuestra privacidad esté a merced de cualquier organismo de seguridad nacional.
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Los VPN nacieron como un servicio a empresas, para proporcionar privacidad a empleados que teletrabajan o ejecutivos que viajan mucho y necesitan una sincronización con los ordenadores de su compañía donde no se expongan archivos importantes a espías industriales ni a delincuentes. Es habitual que los ejecutivos se conecten a las redes wifi públicas de aeropuertos, estaciones o parques, que son poco seguras. El uso de un VPN les permite acceder de manera directa a un servidor de otro país (que les ofrece una IP virtual con tecnologías de cifrado) y navegar desde él, de modo que enmascare la suya propia y ni su rastro pueda ser seguido, ni la comunicación interceptada por un ciberdelincuente. Por este mismo motivo las VPN son interesantes para los usuarios normales, ya que les dotan de un plus de seguridad en redes abiertas o públicas. En general, los servicios VPN tienen un coste entre los 5 y los 15 euros mensuales, aunque algunos especialmente seguros pueden alcanzar los 40 euros. No requieren la instalación de ningún software adicional, o si lo precisan, es un sencillo programa cliente que se instala en el ordenador de forma intuitiva. Además, la mayoría de ellos ofrecen tutoriales de instalación para los diferentes sistemas operativos. Estos servicios están sometidos a las legislaciones de cada país, por lo que si un juez lo exige, los datos de navegación del usuario deberán ser retenidos y mostrados al organismo que los demande. Pero al menos, de este modo hay constancia de la violación de la privacidad y la garantía de un proceso judicial. También hay que tener en cuenta que no hay servicio VPN que pueda protegernos de cualquier opinión vertida o expresada de un modo público en un blog, una página de comentarios o una red social, por lo que la discreción es, sin duda, la primera capa de seguridad que se debe aplicar.
Algunos programas
Remobo. Resulta muy útil para crear una red virtual entre diferentes ordenadores, tanto propios como de otros usuarios con los que nos comuniquemos de forma habitual. Se basa en la descarga de un cliente VPN, un programa que se instala en el ordenador y cifra la IP del usuario, y en añadir a su lista de red virtual a todos los contactos que también sean clientes de Remobo. Entre ellos y el usuario se establecerá entonces una conexión privada. Tiene la ventaja de ser fácil de instalar y gratuito. Su desventaja es que solo sirve para establecer comunicaciones en un entorno limitado a los clientes del sistema Ver más
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